September 2nd, 2009
Tintin, Speedy González y la ñoñez de lo políticamente correcto
Lo políticamente correcto me parece una de las posturas más ñoñas que ha producido la humanidad. Y cuando lleva a establecer prohibiciones, me parece directamente dañino. Lo único que logra es negar la complejidad del mundo y dar la apariencia de que las cosas están bien, sin tocar el fondo. Eso es lo que pasó cuando Cartoon Network sacó a Speedy González del aire, y es lo que está pasando con la demanda de un abogado congolés para que un libro de Tintin sea prohibido.
Lo que dice Bienvenu Mbutu Mondondo, el congolés que quiere que el periodista de caricaturas salga de circulación, es perfectamente cierto. Tintin en el Congo es bastante racista, y como muchos de sus libros alimenta estereotipos bastante ofensivos -aunque a veces, con un poco de humor negro, hasta divierten. El problema es que este abogado llegó setenta años tarde.
Tintin en el Congo se publicó en 1930, cuando lo que hoy es un país en África era todavía el jardín personal del rey de Bélgica. Si Tintin parece sentirse superior a los congoleses es porque todos los belgas de esa época se sentían superiores a los congoleses. Si lo vamos a prohibir, de una vez sacamos de los libreros Así encontré al doctor Livingstone, por ejemplo, o prohibimos todas las caricaturas del pato Donald que pasen fuera de Estados Unidos: no hay nadie en ellas que no sea inferior al protagonista y sus sobrinos. Leer esos cómics e historias como si se hubiera escrito hoy -y hacer que los niños lo lean como una obra actual- es una tontería.
En Estados Unidos ocurrió un caso similar pero a la inversa. Si en el caso de Tintin es un congolés el que se siente ofendido, con Speedy González fue un grupo de estadunidenses que pensó que estaba ofendiendo a los mexicanos y pidió retirarlo del aire. Creo que en general, por el contrario, a los mexicanos nos gustaba que Speedy González era rápido y astuto y siempre burlaba a la migra, que era el gato Silvestre, que siempre quedaba en ridículo. Más bien, si se iba a retirar, debería ser para no ofender a los policías del servicio de inmigración estadunidense, que quedaban siempre como unos imbéciles -todo parecido con la realidad…
Prohibir textos, salvo muy contadas excepciones -la calumnia, la difamación, etcétera- me parece gravísimo. Hacerlo para generar la imagen de que las cosas están bien me parece todavía peor. ¿No tiene el Congo, más bien, que preocuparse por acabar con la miseria horrenda que campa por el país?

Lo más grave de todo es que la decisión es preventiva: Yale no ha recibido ninguna amenaza, a pesar de que el libro ya está anunciado. O sea, que optó por la autocensura en caso de que a algún fanático se le ocurriera ir a la caza de quienes han publicado las imágenes. Además, por su decisión uno podría pensar que quien tenga en casa La divina comedia de Dante ilustrada por Gustav Doré también está en riesgo: la imagen en la que Mahoma arde en el infierno también fue retirada.