Tintin, Speedy González y la ñoñez de lo políticamente correcto


Tintin_au_congoLo políticamente correcto me parece una de las posturas más ñoñas que ha producido la humanidad. Y cuando lleva a establecer prohibiciones, me parece directamente dañino. Lo único que logra es negar la complejidad del mundo y dar la apariencia de que las cosas están bien, sin tocar el fondo. Eso es lo que pasó cuando Cartoon Network sacó a Speedy González del aire, y es lo que está pasando con la demanda de un abogado congolés para que un libro de Tintin sea prohibido.

Lo que dice Bienvenu Mbutu Mondondo, el congolés que quiere que el periodista de caricaturas salga de circulación, es perfectamente cierto. Tintin en el Congo es bastante racista, y como muchos de sus libros alimenta estereotipos bastante ofensivos -aunque a veces, con un poco de humor negro, hasta divierten. El problema es que este abogado llegó setenta años tarde.

Tintin en el Congo se publicó en 1930, cuando lo que hoy es un país en África era todavía el jardín personal del rey de Bélgica. Si Tintin parece sentirse superior a los congoleses es porque todos los belgas de esa época se sentían superiores a los congoleses. Si lo vamos a prohibir, de una vez sacamos de los libreros Así encontré al doctor Livingstone, por ejemplo, o prohibimos todas las caricaturas del pato Donald que pasen fuera de Estados Unidos: no hay nadie en ellas que no sea inferior al protagonista y sus sobrinos. Leer esos cómics e historias como si se hubiera escrito hoy -y hacer que los niños lo lean como una obra actual- es una tontería.

En Estados Unidos ocurrió un caso similar pero a la inversa. Si en el caso de Tintin es un congolés el que se siente ofendido, con Speedy González fue un grupo de estadunidenses que pensó que estaba ofendiendo a los mexicanos y pidió retirarlo del aire. Creo que en general, por el contrario, a los mexicanos nos gustaba que Speedy González era rápido y astuto y siempre burlaba a la migra, que era el gato Silvestre, que siempre quedaba en ridículo. Más bien, si se iba a retirar, debería ser para no ofender a los policías del servicio de inmigración estadunidense, que quedaban siempre como unos imbéciles -todo parecido con la realidad…

Prohibir textos, salvo muy contadas excepciones -la calumnia, la difamación, etcétera- me parece gravísimo. Hacerlo para generar la imagen de que las cosas están bien me parece todavía peor. ¿No tiene el Congo, más bien, que preocuparse por acabar con la miseria horrenda que campa por el país?

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Adelantarse a la muerte: ¿cómo se preparan los obituarios?


La portada de hoy del New York Times, con el obituario de KennedyAunque Ted Kennedy, el último miembro de lo más parecido a la realeza que tuvo Estados Unidos, murió a la una y media de la mañana, los principales medios estadunidenses aparecieron al día siguiente con un obituario en primera plana. En el peor de los casos, si sus imprentas son lentas y cierran temprano la edición, éste apareció inmediatamente después del anuncio en su página de internet. ¿Con cuánto tiempo de antelación se preparan los obituarios?

Depende de los periódicos. En México, por ejemplo, el obituario de Octavio Paz tenía años listo y se actualizaba periódicamente, pero casi todos, aunque el personaje sea especialmente famoso, se preparan de improviso y se complementan al día siguiente, con la información sobre los funerales y las reacciones de “los que importan”. En Estados Unidos la cosa cambia, y lo mismo sucede en Europa, aunque la inmensa mayoría de las notas necrológicas se preparan el mismo día del fallecimiento.

Según reporta la revista en línea Slate, de The Washington Post, hay tres situaciones típicas para tener un obituario completo, listo y paginado, antes de que el famoso muera. La primera es que “el sujeto es tan famoso que el periódico quedaría en ridículo si no tuviera un paquete inmediato en caso de una muerte inoportuna”. La segunta, que la persona en cuestión es vieja o está enferma. La tercera, que está “en riesgo, por ejemplo, es drogadicto o doble de motocicleta”.

Aunque varios diarios encargan los obituarios a los reporteros que conocen bien al muerto, en algunos países hay gente especializada en escribirlos. En Closer, por ejemplo, Jude Law se queja de que trabaja “en la Siberia del periodismo“, escribiendo necrológicas, y Pereira, en Sostiene Pereira, la novela de Antonio Tabucchi que luego salió en película con Marcello Mastroiani, contrata a un redactor para que se dedique exclusivamente a redactar ese tipo de notas -el chico en cuestión ama la vida, pero necesita el dinero y acepta escribir sobre la muerte.

Todas estas previsiones, sin embargo, nunca son suficientes ante la posibilidad de que alguien se muera a horas indecentes. Ningún periódico, en realidad, está preparado para subir el obituario perfecto de alguien que se murió a las dos de la mañana. Lo que todos los periódicos del mundo agradecen, más bien, es que los famosos se mueran a horas decentes, por la mañana, de preferencia. Así el muerto quedará honrado con necrológicas impecables y el periódico quedará bien ante los lectores. Pero nadie puede controlar la muerte.

motoataud

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La rendición de Yale y las caricaturas de Mahoma


mahoma

La universidad de Yale, en Estados Unidos, se rindió ante el fanatismo religioso. Pudo más el miedo de que se produjeran amenazas que las ganas de educar y contar cosas al público. Su editorial, Yale University Press, decidió retirar del libro Las caricaturas que sacudieron el mundo, sobre los dibujos de Mahoma que aparecieron en 2005, no sólo esas obras, sino todas las imágenes del profeta de los musulmanes.

Mahoma según Doré. Haz click aquí para ver otras imágenes de Mahoma en el arteLo más grave de todo es que la decisión es preventiva: Yale no ha recibido ninguna amenaza, a pesar de que el libro ya está anunciado. O sea, que optó por la autocensura en caso de que a algún fanático se le ocurriera ir a la caza de quienes han publicado las imágenes. Además, por su decisión uno podría pensar que quien tenga en casa La divina comedia de Dante ilustrada por Gustav Doré también está en riesgo: la imagen en la que Mahoma arde en el infierno también fue retirada.

A este paso, todos quienes amen el arte están en riesgo. Como se puede ver en esta página, desde Rodin a Barceló, y de la Antigüedad a los caricaturistas, un montón de gente a pintado ha Mahoma en el Infierno. Que se cuiden.

Yale parece haber decidido ceder el terreno a los enfermos mentales, a los aspirantes a tiranos y a los asesinos: por si acaso a algún psicópata que se siente Cerebro queriendo dominar el mundo se le ocurre pedirle a Pinky que se suicide en la universidad, mejor no hacer nada y traicionar lo que siempre había defendido. Lo que sigue es que, por si acaso algún empresario o político pudiera sentirse ofendido y tomar alguna represalia, mejor no publicar nada de nada. En Yale University Press parecen preferir que la gente se se vaya a vivir al País de las Maravillas o que se limite a estudiar cuántos ángeles caben en la cabeza de un alfiler, para no molestar.

El caso es, sencillamente, vergonzoso.

Vía Slate.

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Actualización, 19 de agosto

Jesús Silva Herzog Márquez, uno de los analistas más lúcidos de México y un estupendo blogger, presentó una alternativa que no violenta a nadie y que garantiza sin duda la seguridad de su autor:

cartoncorrecto

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