Hay un gran revuelo entre los medios británicos por una exposición en Bristol que incluirá El sueño del niño 2008 de Damien Hirst, que muestra a un unicornio conservado en una vitrina llena de formaldehído -la obra tiene una contraparte también, pero es más bien tétrica y mejor dejarla en este link. Será la primera vez que esta obra llegue a Gran Bretaña y, como suele ocurrir cuando hay noticias sobre Hirst, comenzaron ya los debates y reproches entre partidarios y detractores del artista.

De los partidarios se escuchan los elogios conocidos -la novedad de sus planteamientos, lo impactante de su obra, la maestría de su técnica. De los detractores, también, aunque casi todos parecen haberse resumido antes en un sólo texto, de hace un año. Cuando Hirst anunció que vendería su obra él mismo y que prescindiría de una galería o de una casa de subastas, el crítico Robert Hughes arremetió contra él en The Guardian. “La presencia de un hirst en una colección es signo de tontería del propietario”, dijo en el texto. “Damien Hirst no es más que un pirata”, remató.
No sé si sea un pirata o no, lo que sé es que siempre se las ingenia para aparecer en todas partes, y siempre logra impactar a quien lo ve. La sorpresa y la belleza de sus obras son difíciles de negar. Para quien no lo crea, aquí hay una galería con varias de sus piezas.
Vía: Hoy es Arte

2 comentarios, Coméntale o Linkea este post
Hirst puede ser polemico, pero el hecho de que es el artista vivo que vende mejor habla por si solo. Tuve oportunidad de ver una muestra suya en Edimburgo. Podra gustarte o no, pero sin duda nadie es indiferente. Su estilo impacta, y el proposito del artista en este caso es crear un shock en el observador. La manera en que mezcla el realismo con ideas conceptuales es fenomenal. Traer vida a donde no hay vida. Debemos de romper con la idea de que arte es unicamente aquello que te provoca una reaccion estetica placentera.
August 12th, 2009
Lo mismo pasa, por ejemplo, con los Motines del 2 de mayo de Goya, por ejemplo. Más allá de comparar la calidad de cada cuál, no se puede decir que no sea bello, pero ciertamente no es placentero. Lo mismo su Saturno.
No tengo duda de que lo que hace Hirst es bello, y tampoco de que sacude no sólo porque impacta, sino por las preguntas que plantea.
Échale un ojo a la contraparte de El sueño del Niño, que es El Sueño Roto. El link está en el cuerpo del post.
¡Y gracias por la visita y el comentario!
August 12th, 2009
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